La constancia es una virtud que está muy relacionada con la perseverancia y es importante conocer la diferencia, la perseverancia se refiere a la fuerza y firmeza que tiene la persona ante la dificultad y proviene de una lucha por seguir intentando a pesar de los obstáculos, mientras que la constancia se refiere a seguir un ritmo y desarrollar hábitos.Un ejemplo puede ser “Soy constante en la oración, es decir, oro todos los días porque persevero en mi lucha por alcanzar la santidad”.
La constancia es necesaria para la perseverancia y esta constancia tiene dos enemigos que están en los extremos opuestos de la virtud, por un lado tenemos la inconstancia que es la inclinación a desistir fácilmente de la práctica del bien al surgir las primeras necesidades u obstáculos y por otro lado tenemos también a la terquedad que va de la mano de la soberbia que consiste en no ceder cuando es necesario hacerlo.
La constancia es necesario desarrollarla para poder mantenernos firmes en nuestros propósitos y en las decisiones que tomamos.Es también una actitud que aunque al principio nos cuesta, al final recibimos una recompensa, por ejemplo, si de entrada ante una idea recibimos una negativa, eso nos desmotiva o nos desilusiona pero la alegría se encuentra en el momento en que a fuerza de estar intentando todos los días, al final consigues lo que deseas y esto se consigue a través de estar enfocada en la meta, tener claro el objetivo y sobre todo los medios que vas a llevar a cabo para conseguir el resultado final.
En la vida espiritual es necesario tomar en cuenta estas dificultades y también tener claro el objetivo para no desanimarnos y sobre todo tener en cuenta que estas dificultades se van a presentar y no debe sorprendernos, sino tener ya un “plan B” sobre cómo vamos a superarlas.
Si nosotros conocemos cuáles son nuestras debilidades, entonces pedimos a Dios la gracia para superarlas y por medio de la constancia dejan de ser obstáculos y se vuelven oportunidades
Algunos tips para poder desarrollar la constancia son:
- Orar, siempre orar, esta oración puede ser sola, en pareja o en grupo, por ejemplo anotar en un espacio determinado en nuestra agenda ese momento de oración que lo ideal es que tenga un horario determinado, pero si no es posible al menos al final del día en el examen de conciencia recordarlo y hacerlo.
- Siempre que veamos que nos estamos entibiando en la vida espiritual, en el trato con Dios, o que las actividades diarias nos quitan tiempo valioso con Dios, pues entonces anotarlo en la agenda como una prioridad y regresar al objetivo, en la oración decir: “ Dios disculpa que te deje esperando y no te atendí como mereces, pero ahora aquí estoy recomenzando”.
- Tener muy claro lo que deseamos a fin de conocer los obstáculos y hacer nuestro plan para superarlos
- Poner los medios adecuados que nos ayuden a alcanzar el éxito, por ejemplo escribir en una agenda o un planeador el objetivo y leerlo y re leerlo todos los días.Cuando nosotros escribimos nuestros planes, nos enfocamos, visualizamos, planificamos, hacemos que esos objetivos se vuelvan tangibles e implementarlos es mucho más fácil.
- Para evitar el desaliento podemos ponernos pequeñas metas diarias.De esa manera comenzamos a cumplir en lo menos para después poder cumplir en lo más.
El principal objetivo de la constancia es mantenernos firmes en la decisión tomada y si leemos la biblia nos encontramos con consejos como el de Corintios capítulo 15, versículo 58 que dice “ Asi pues hermanos mios amados, manténganse firmes, inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo no es vano en el Señor”.

