Hogares luminosos y alegres

Hoy hablaremos sobre algunos tips  para organizar nuestro hogar enfocándonos en  las personas y en saber crear hogar.

Al hablar de hogares luminosos y alegres no  nos referimos a aquellos en los que nunca se presenten problemas, desacuerdos o situaciones complicadas, sino a aquellos que aun cuando pasan por situaciones difíciles saben hacer hogar

 ¿Qué es hacer hogar?

Pues bien un hogar no es solamente el lugar en el que vamos a comer y a descansar después de un dia largo, el hogar es el lugar donde encontramos, paz, nos sentimos protegidos, donde recuperamos las fuerzas para continuar con  nuestras actividades o también planear las actividades del día siguiente, es donde nos sentimos acogidos, acompañados, aconsejados un hogar es nuestro sitio seguro, es el lugar donde encontramos paz, tranquilidad, armonía y también muy importante tenemos un encuentro cotidiano con Dios.

Lograr construir un lugar seguro en el cual nos sintamos identificados no es cualquier cosa, como todo al principio hay que trabajarlo, pero en el momento en que lo incorporamos a nuestra vida como parte de nuestro encuentro cotidiano con Cristo en ese momento la visión cambia y todo se vuelve más sencillo.

Aquí lo importante es ir de la mano de Dios y de la Virgen, ya que ella es un hermoso ejemplo de hacer hogar, sin grandes lujos, sin grandes comodidades, ella realizaba todas las labores del hogar, lavando, ordenando, limpiando, cuidando a San José y criando a Jesus, pero el punto no es simplemente hacer las cosas sino hacerlas con amor.

¿Qué quiere decir  hacer las cosas con amor?

Debemos recordar que nosotros vamos a ser juzgados en el amor que le ponemos a cada una de las cosas y actividades que realizamos durante el día, no necesitamos hacer cosas especiales o grandiosas para ganar el cielo, si yo profesionalizo mis deberes del hogar, si yo salgo a laborar fuera de casa, si yo me reuno con amigos o familia y pongo amor y a Cristo en el centro de esa actividad, entonces esa actividad fue hecha con amor y tiene un gran valor cara a Dios.

Se  pueden hacer las labores diarias con perfección pero si mientras las hago me la paso quejándome, las hago con enojo o refunfuñando, entonces esa actividad por muy perfecta que haya sido no tiene el mismo valor cara a Dios que si yo hubiera ofrecido esas inconformidades para un bien superior.

El amor es lo que le da sentido a nuestras acciones.

Hay una frase que le atribuyen a Santa Teresa de Calcuta que dice: “No laves los platos porque estén sucios, ni lo hagas porque te dijeron que lo hicieras, hazlo por amor a la persona que los va a usar después de ti”.

Lo anterior aplica para todo, desde las labores del hogar hasta las labores profesionales, las acciones con amigos y cualquier otra actividad que realices, una decisión tomada con amor y  confiada en Dios, trae grandes beneficios a todos aun cuando no nos percatamos de ello.

¿Cómo lograr la paz, la tranquilidad y la armonía en el hogar?

Ante todo y lo más importante es invitar a la virgen María a tu casa, consagrando tu vida y tu hogar a la virgen, esto es fundamental, verás como al dejarla entrar ella comienza a realizar los cambios necesarios, tanto físicos como espirituales dentro de tu hogar, poco a poco te das cuenta que en tu puede haber cosas que no sean de tan buen gusto y las cambias, notas que menos es más y la organización de tus espacios se vuelve más productiva.

 

Por otro lado convertir nuestras casas en hogares que sean lugares en donde nuestra familia y amigos tengan un verdadero encuentro con Dios, que sean un medio en donde nuestra vida cotidiana sea estar siempre en presencia de Dios  y convertir nuestro hogar en un lugar donde se pueda alcanzar la santidad es un trabajo muy enriquecedor para todos..

¿Qué actividades o actitudes  especiales crees que debamos fomentar para lograr hogares luminosos y alegres?

  1. Primero como ya lo mencionamos, dejar entrar a Dios y a la virgen a  nuestro hogar y esto se puede lograr consagrando y también colocando imágenes que nos sirvan de industrias humanas para recordar la necesidad de la presencia divina en nuestras vidas, procurar que en cada rincón de nuestra casa se viva la fe.
  2. Respeto entre los miembros de la familia.
  3. Pasar tiempo en familia, el tiempo de convivencia es fundamental.
  4. Mantener el orden en casa y en los horarios.
  5. Evitar la violencia, es normal que en casa se escuchen gritos sobre todo cuando hay chicos pero hay de gritos a gritos, controlar siempre volumen y respeto.
  6. Agradecer, dice el dicho que es de bien nacidos ser agradecidos, conseguir que este agradecimiento sea fundamental de parte de padres e hijos a Dios y también entre los miembros de  la familia.
  7. Adaptarse a los cambios, enseñarle a nuestros hijos tolerancia a la frustración.
  8. Crear ambientes de relajación, estudio, diversión y fe, que la familia sepa que cada lugar del hogar tiene un propósito específico y debe ser utilizado conforme a ello.